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Si realizas tus compras con antelación evitarás que las cenas de navidad te cuesten casi el doble de su valor


Aunque parezca mentira, esta semana despedimos noviembre y en menos de un mes estaremos sentados a la mesa celebrando las navidades. Por ello que existen, al menos, tres razones para comprar ahora los productos para nuestras cenas y comidas navideñas y, así, aprovechar las ventajas de ser previsores.

La razón principal de adelantar las compras es el precio, ya que en algunos productos, como el pescado o el marisco, llegan incluso a doblar su valor cerca de las fechas en cuestión.  La otra razón de peso es la calidad, ya que en épocas navideñas la demanda de ciertos productos es tan alta que los fabricantes no dan abasto y a menudo no pueden garantizar la calidad de siempre, algo que, usual y lamentablemente, ocurre con los ibéricos y el foie. Y la tercera y última razón, pero no por ello menos importante, es para evitar las aglomeraciones, colas y estreses de última hora, lo cual, más allá de ponernos nerviosos sin necesidad, puede conllevar a que se acaben algunos de nuestros ansiados productos y que no tengamos buenas alternativas.

En consecuencia, os recomendamos que penséis en el menú, organicéis las compras y las realicéis cuanto antes. Ello evitará el típico estrés de última hora y esa desagradable sensación de haber pagado una millonada por algún producto que no lo merece. Vuestro gran aliado para preparar las referidas compras lo tenéis en vuestra cocina: el congelador. Un electrodoméstico que nos permite conservar en perfecto estado los alimentos sin perder ni una pizca de su sabor.

A continuación os dejamos un listado de los siete productos que os recomendamos comprar con antelación. Allá vamos:


Un clásico navideño: el marisco


En muchos hogares no puede faltar el marisco en la mesa para las fiestas. A su favor diremos que cualquier tipo de marisco, ya sean gambas, langostinos, cigalas, navajas, etc., es susceptible de ser congelado ahora y consumido en navidad sin que, prácticamente, cambie su sabor y textura. Por tanto, os recomendamos que vayáis a la pescadería a principios de semana, pues el marisco (y el pescado) siempre sale más económico, lo empaquetéis correctamente y lo metáis en el congelador.

La forma más recomendable para congelar el marisco es colocarlo por piezas en envases de plástico, cubrir el mismo con agua mineral (evitar el agua del grifo) y, opcionalmente, colocar una rodaja de limón en el agua a fin de evitar que la cáscara del animal no se ponga negra (aunque si el producto es fresco y lo congelamos de inmediato, no hará falta). Cerramos herméticamente, metemos en el congelador y listo.

Hay casos especiales, como las almejas o los percebes que es fundamental hervirlos antes de congelarlos. Una vez esté hirviendo el agua hay que bajar la temperatura mediante agua con hielo y, posteriormente, congelar con el método anterior.

Llegada la fecha de su consumo, sea cual sea el tipo de marisco, lo más recomendable es hacerlo siempre en la nevera. No vale la temperatura ambiente y no debemos hacer uso del microondas,  lo que provocaría la deshidratación del marisco y la pérdida del jugo que le da todo el sabor.


Del mar a casa: el pescado


Los amantes del pescado suelen consumirlo todo el año, así que no puede faltar en sus mesas para estas fechas, cocinado al más puro estilo navideño. A la hora de comprar, se sigue la misma regla que el marisco: mejor a principio de semana y siempre evitar las fechas próximas a la navidad porque se duplica su precio.

Como norma general, todo el pescado no sufre pérdida de su sabor y textura al ser congelado, a excepción de la merluza. Sin embargo, el atún, el rape, el besugo, la lubina, el rodaballo y otros pescados típicos navideños pueden congelarse sin problemas. Sin duda, la mejor forma de congelar el pescado sería con la ayuda de una envasadora al vacío para casa (que ronda unos 50€) y que es básica para todas aquellas personas que utilizan frecuentemente el congelador.

A fin de evitar que el pescado se contamine con otros sabores, debe estar convenientemente sellado con papel film antes de colocarlo en el congelador. Con un congelador estándar e incluso sin máquina de envasado al vacío se puede lograr una congelación óptima del pescado, siempre que se selle adecuadamente y se descongele en la nevera (al igual que el marisco).


No pueden faltar: las carnes


La subida de precios de la carne en época navideña no es tan abrumadora como la de los mariscos y pescados, pero, cuidado, porque muchas carnes pueden incrementar sus precios hasta en un 20% en navidad. Por ello, para ahorrar es conveniente no solo comprar ahora, sino no desaprovechar nada.

Lo bueno de la carne es que, desde un solomillo a una paletilla de cordero o un pavo, cualquier carne puede congelarse si se sella bien y se descongela de forma adecuada. La mejor opción es comprar piezas enteras, como un solomillo de cerdo, cuyo precio por kilo siempre será inferior, y organizarnos bien para no tirar nada. Por ejemplo, se pueden elaborar unos medallones para la cena de navidad y, a su vez, utilizar siempre los cortes sobrantes para saltearlos con verduras.


El gran entrante: jamón ibérico


En el caso del jamón ibérico (así como de otros embutidos ibéricos) no suele incrementar su precio para épocas navideñas. No obstante, la razón que nos mueve a recomendar la compra de estas piezas con antelación, al margen de las colas, es el hecho de que al haber una demanda tan alta, muchos productores sacan piezas que no están bien curadas.

No te lo pienses, ves a la tienda y escoge, con calma, tu jamón. En este caso no tendrás problemas de conservación, y menos si caes en la tentación y te lo comas antes.


Para los más sibaritas: el foie


Es otro aperitivo típico navideño que puede congelarse sin problemas si se compra ahora es el foie. De hecho, no solo es posible comprar foie fresco o en micuit, con antelación, sino que es recomendable. El motivo es que, una vez más, la alta demanda provoca el producto no se elabore con la misma calidad. Debe consumirse siempre muy fresco, por lo que se puede congelar inmediatamente después de comprarlo y descongelarlo en la nevera (nunca en ambiente) antes de su consumo.


Momento dulce: los postres navideños


No pueden faltar en nuestras mesas un surtido de turrones, mazapanes, polvorones y otros productos envasados que ya están en todos los supermercados y tiendas gourmet. No hay problemas  de calidad ni de conservación, aunque si de precio en algunos establecimientos. Aún así, os recomendamos que no dejéis las compras de estos dulces para el último momento si sois de los que os gusta comprar en tiendas céntricas de la ciudad con colas interminables al frío del mes de diciembre.


El mejor acompañante: el pan


Si bien es cierto que el precio y la calidad del pan no suele cambiar en épocas festivas, otro producto que se puede comprar por adelantado es el pan. Si se congela convenientemente podremos sacarlo el mismo día y olvidarnos de tener que salir de propio a por pan fresco. Se recomienda comprar uno elaborado con masa madre, de larga fermentación, que podremos sacar incluso el día anterior, ya que es un producto que conserva muy bien todas sus propiedades y sabor.

Así que no te lo pienses, coge boli y papel, piensa en tu menú y haz la lista de la compra. Cuanto antes planifiques tus compras navideñas mejor, serán más baratas, de más calidad y te producirán menos estrés. Luego quedarán los regalos, para lo cuales puedes pensar en alguna de las actividades gastronómicas en Barcelona que tenemos preparadas, aunque eso ya lo dejamos en vuestras manos.

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